Los lunes son duros, pero empezar la semana con una cata de champagne en Madrid, lo hace mucho más llevadero.
Así sucedió este pasado lunes 19 de mayo cuando tuve la suerte de asistir a una deliciosa presentación y comida organizada por Zamora Company en el elegante Club Alma Sensai. Este exclusivo club privado, ubicado en el barrio de Salamanca, destaca por su ambiente distinguido, moderno y acogedor, siendo un escenario perfecto para eventos de alto nivel en la capital.
La sesión giró en torno a la prestigiosa maison Champagne Pommery, una casa histórica nacida en Reims, Francia, en 1836.

Fue Madame Pommery quien, en 1874, revolucionó el mundo del champagne creando el primer Brut de la historia, apostando por un estilo más seco y refinado, que hoy en día define la elegancia de esta maison de champagne reconocida a nivel mundial.
Hasta entonces, el champagne era una bebida mucho más dulce, y frecuentemente destinada para el postre.
Con esta nueva visión, la maison dió un giro de estilo para llegara otros paladares y otros momentos gastronómicos, no solo como acompañamiento para el postre, sino para acompañar a muchos más platos.

Así lo pudimos comprobar con el menú que nos ofrecieron, que fue maridado de principio a fin con estos magníficos representantes de la maison que cuenta con aproximadamente 300 hectáreas de viñedos propios, distribuidos entre siete pueblos clasificados como Grand Cru: Mailly, Verzenay, Bouzy y Aÿ para la variedad Pinot Noir; Sillery para Chardonnay y Pinot Noir; y en la Côte des Blancs, Cramant y Avize para Chardonnay.
Estas propiedades permiten a Pommery controlar meticulosamente la calidad de sus uvas y mantener la excelencia en la elaboración de sus champagnes.

Durante el evento, se presentaron cuatro referencias destacadas de Champagne Pommery:
- Pommery Brut Royal,
- Pommery Brut Royal Rosé,
- Pommery Apanage Brut 1874,
- Cuvée Louise 2005 Brut.
Cada champagne fue cuidadosamente maridado con platos especialmente diseñados para resaltar sus matices. La experiencia de maridaje con champagne es una apuesta segura, porque este delicioso vino es el perfecto aliado para todo tipo de platos.
Comenzamos con una fresca ensalada de tomates de temporada y sardina ahumada, acompañada por el Pommery Brut Royal, que aportó equilibrio y una acidez refrescante.

A continuación, el Pommery Brut Royal Rosé acompañó a un lomito de corvina a la plancha con col china, almendras, miel y una delicada salsa de tinta. La armonía entre el champagne rosado y los sabores del plato fue, simplemente deliciosa.
El tercer paso fue un magret de pato con cremoso de boniato, maridado con Pommery Apanage Brut 1874, cuya profundidad y estructura mostraron ese salto de calidad y realzaron el sabor del plato de forma excepcional. Un champagne con 48 meses de crianza sobre lías y que acompaña en su licor de expedición de la reserva perpetua de 100 años.


Por último, cerramos con un postre de milhojas de dulce de leche y fresones, servido junto a la joya de la corona: Pommery Cuvée Louise 2005 Brut, un champagne homenaje a Louise Pommery, de producción muy limitada, elaborado solamente con uva de 3 Grands Crus: Aÿ, Cramant y Avize.

Una joya de más de 11 años de crianza en las cuevas calizas de la maison que envuelve el paladar con su armonía, finura y mineralidad.
Me sorprendió su nueva presentación, más moderna y actual, con esos detalles de color que representan las líneas de viñedos y los colores: azul por la sostenibilidad, rosa por Madame Pommery y dorado por la Chardonnay.

Uno de los aspectos más destacados del evento fue la selección de los asistentes. Entre los invitados nos encontrábamos sommeliers profesionales y propietarios de negocios de hostelería , todos interesados en conocer de primera mano las propuestas de Champagne Pommery para incorporarlas a sus cartas. Una ocasión enriquecedora para conocer a otros profesionales y poder intercambiar impresiones y sensaciones en torno a la cata.
La organización del evento fue impecable gracias a Sonia Vilavendrell y Tatiana del Rio, responsables de Zamora Company en Madrid.

Con su simpatía, profesionalidad y atención al detalle, se aseguraron de que todo fluyera con naturalidad, cuidando cada aspecto del evento. Tatiana ,además, fue la encargada de guiarnos con sus explicaciones de cada uno de los champagnes elegidos.
Esta cata de champagne en Madrid fue, sin duda, una experiencia memorable en un entorno privilegiado, con la mejor compañía y unos champagnes que reflejan el arte, la tradición y la excelencia de una casa histórica como Pommery.
Gracias por invitarme.
